Psicología Forense
Esta prueba representa una oportunidad de evaluar de manera breve y
eficaz la inteligencia en niños adolescentes y adultos, mediante la
evaluación de dos tipos de inteligencia (fluida y cristalizada), que
proporcionan una estimación rápida de la Inteligencia general.
Objetivo: Proporciona una medida rápida y confiable de la
capacidad intelectual y el deterioro cognitivo por medio de subpruebas
verbales y no verbales.
Características: El Shipley-2 es un instrumento que se
compone de tres subpruebas: Vocabulario, mide habilidades cristalizadas,
y Abstracción y Bloques, para medir las habilidades fluidas; por medio
de las subpruebas se amplía el alcance de la evaluación y se obtienen
puntuaciones combinadas.
Desde su publicación, el PAI ha sido considerado una de las innovaciones
más importantes en el ámbito de la evaluación clínica. Permite una
evaluación comprehensiva de la psicopatología en adultos mediante 22
escalas: 4 escalas de validez (Inconsistencia, Infrecuencia, Impresión
negativa e Impresión positiva), 11 escalas clínicas (Quejas somáticas,
Ansiedad, Trastornos relacionados con la ansiedad, Depresión, Manía,
Paranoia, Esquizofrenia, Rasgos límites, Rasgos antisociales, Problemas
con el alcohol y Problemas con las drogas), 5 escalas de consideraciones
para el tratamiento (Agresión, Ideaciones suicidas, Estrés, Falta de
apoyo social y Rechazo al tratamiento) y dos escalas de relaciones
interpersonales (Dominancia y Afabilidad). Además, incluye 30 subescalas
que proporcionan una información más pormenorizada.
En el ámbito clínico cubre los constructos más relevantes para una
evaluación comprehensiva de los trastornos mentales, proporcionando
información clave tanto para el diagnóstico como para la planificación
del tratamiento.
En el ámbito forense el PAI es utilizado tanto para el screening y
diagnóstico como para la detección de grupos forenses específicos (p.
ej., valoración de peligrosidad, custodia de menores, psicopatía,
maltrato…).
Es empleado también en procesos de selección de personal (p. ej.
selección de fuerzas armadas y seguridad).
El PAI destaca por su claridad en la interpretación y exhaustiva
información que proporciona. Informa además de aquellos ítems críticos
que requieren la atención inmediata del profesional. La amplia cantidad
de información clínicamente relevante que ofrece lo convierte en una
excelente opción para la evaluación de la psicopatología de adultos en
múltiples contextos.
El CUIDA ha sido creado para evaluar la capacidad de un sujeto para
proporcionar la atención y el cuidado adecuados a una persona en
situación de dependencia (hijo biológico, adoptado o en custodia; menor
a cargo de una institución; mayores, enfermos, discapacitados...).
Resulta una herramienta muy útil en la evaluación de adoptantes, en
casos de tutela o custodia y, también por las variables que mide, en la
selección de personal en el campo de la mediación y en el ámbito
sanitario.
Incluye la evaluación de 14 variables de personalidad: Altruismo,
Apertura, Asertividad, Autoestima, Capacidad de resolver problemas,
Empatía, Equilibrio emocional, Independencia, Flexibilidad,
Reflexividad, Sociabilidad, Tolerancia a la frustración, Capacidad de
establecer vínculos afectivos o de apego, Capacidad de resolución del
duelo, 3 índices de validez y control de las respuestas y 3 puntuaciones
de segundo orden: Cuidado responsable, Cuidado afectivo, Sensibilidad
hacia los demás y Agresividad.
El Listado de Síntomas Breve (LSB-50) es un instrumento clínico cuya
finalidad es la identificación y valoración de síntomas psicológicos y
psicosomáticos en adultos. Ha sido desarrollado a partir de la
experiencia de los autores con otros cuestionarios de medida de
síntomas.
El cuestionario se compone de 7 escalas principales (Sensibilidad
obsesiva, Ansiedad, Hostilidad, Somatización, Depresión, Sueño estricto
y Sueño ampliada); 2 subescalas (Sensibilidad y Obsesión-compulsión) y 1
escala de Riesgo psicopatológico. Permite la obtención de 3 índices
globales (índice global de severidad, Número de síntomas positivos e
índice de intensidad de los síntomas positivos), cada uno de los cuales
es indicativo de diferentes aspectos del sufrimiento psicopatológico
general.
Su brevedad, la claridad y sencillez de los ítems, la inclusión de
nuevas dimensiones (Sueño estricto y Sueño ampliada) y su mayor
consistencia factorial, hacen del LSB-50 una herramienta fundamental
para los profesionales del ámbito clínico.
El CECAD es un cuestionario compuesto por 50 elementos y destinado a
evaluar los trastornos internalizados o trastornos de la emoción, como
la ansiedad y la depresión. Una puntuación alta en cualquiera de estas
dos dimensiones informa de la existencia de un trastorno emocional, que
debería abordarse complementando dicha información con la suministrada
por las puntuaciones adicionales en: Inutilidad, Irritabilidad,
Problemas de pensamiento y Síntomas psicofisiológicos.
Breve y de fácil aplicación, es muy recomendable la aplicación oral
o mediante dictado en los niños más pequeños o en cualquier sujeto con
problemas en la lectura.
Entre sus múltiples ventajas destacan: suministro de información
sobre síntomas internalizados de imposible acceso mediante la
observación, limita en el niño la necesidad de expresar verbalmente sus
emociones conflictivas evitando bloqueos emocionales, permite realizar
una exploración sobre la población general, aporta datos libres de la
subjetividad de los informantes, permite marcar pautas en la
programación de actividades terapéuticas individuales y colectivas,
permite realizar seguimientos, etc.
La simulación de síntomas es un problema al que se enfrentan en su
práctica múltiples profesionales de distintos ámbitos. Su evaluación y
detección es todo un desafío que requiere de instrumentos que faciliten
dicha labor. La adaptación española del SIMS surge precisamente con esa
intención, proporcionar a los profesionales una herramienta breve,
fiable y válida para explorar patrones de falseamiento y exageración de
síntomas psicopatológicos y neurocognitivos.
Compuesto de 75 ítems de verdadero-falso, se caracteriza por su
brevedad, su sencilla interpretación y su gran versatilidad, adaptándose
a las diferentes necesidades que requieran los ámbitos clínicos,
laborales, médico-legales y forenses.
La Puntuación Total del SIMS permite establecer la sospecha de
simulación. Posteriormente, el análisis de las elevaciones en las
puntuaciones de las escalas que lo componen (Psicosis, Deterioro
neurológico, Trastornos amnésicos, Baja inteligencia y Trastornos
afectivos) permite observar qué sintomatología se presenta de forma
atípica, o bien, de qué manera el individuo intenta simular un trastorno
en particular. Para cada una de las cinco escalas, así como para la
puntuación total, se proporcionan puntos de corte para considerar
sospecha de simulación.
A pesar de que la depresión es uno de los trastornos de mayor
prevalencia en las sociedades occidentales son muy escasos los
instrumentos destinados a su evaluación que cuenten con las debidas
garantías psicométricas.
El IDER es un inventario muy breve (20 elementos) destinado a
evaluar por una parte el grado de afectación (Estado) y por otra la
frecuencia de ocurrencia (Rasgo) que el sujeto muestra en relación con
los componentes afectivos de la depresión.
Además, los elementos de la prueba están construidos para apreciar
tanto la presencia de depresión (Distimia) como la ausencia de ésta
(Eutimia).
Se trata por tanto de una herramienta breve y de fácil aplicación,
que supera muchas de las limitaciones de instrumentos anteriores y que
es muy útil para ayudar al diagnóstico de la depresión y como
instrumento de investigación.